Historia

Pasaia cuna de marinos y objetivo de reyes

Históricamente el puerto de Pasaia ha tenido una transcendencia vital en el desarrollo de la industria naval y pesquera por ser un puerto natural, al tener una ubicación estratégica y poseer un buen abastecimiento de materias primas para la construcción naval. Cuna de grandes marinos como Blas de Lezo, y objetivo de reyes y emperadores como Carlos V o Napoleón, Pasaia siempre ha sido una base naval estratégica de primer orden en Europa.

No en vano fue el puerto elegido por el propio Marques de Lafayette para iniciar su aventura en la Guerra de la Independencia americana. Una de las principales fuentes de ganancia para los pescadores vascos durante el siglo XVI fue la pesca de la ballena, incluso al otro lado del Atlántico, especialmente en Red Bay, Canadá, en las costas del Labrador y de Terranova. Cabe señalar al respecto, el reciente hermanamiento de Pasaia con Red Bay que pone de manifiesto la relación entre las dos localidades. Pasaia ha sido considerado como el mejor puerto ballenero de Europa de entre los siglos XVI y XVIII.

A pesar de la casi inexistente documentación histórica anterior al siglo XVI, los historiadores aseguran un intercambio comercial y cultural entre Pasaia y diferentes puntos del Cantábrico y Europa desde hace unos miles de años antes de Cristo. Sin embargo, los primeros restos arqueológicos más evidentes de esta actividad marina se encuentran a partir de la presencia romana en nuestra comarca, por la aparición, entre otros restos arqueológicos, de monedas romanas en Pasaia y Errenteria, lugares por donde se daba salida al mineral extraído en el coto minero de Arditurri.

«Pasaia ha estado conectado con diferentes puntos del Cantábrico y Europa desde hace unos miles de años antes de Cristo»

Durante Edad Media el lugar era conocido como el Pasaje, y los pequeños núcleos de población surgidos alrededor de esa actividad portuaria empezaron a crear infraestructuras para desarrollar mejor su trabajo, que además de la pesca, estaba centrada en el mineral de Hierros de Bizkaia mezclada con el de aquí en las ferrerías del Valle de Oiartzun. No es de extrañar, por tanto, que esa nueva pujanza económica atrajera los intereses de poblaciones cercanas más poderosas. Debido a la concesión de Fueros por parte del rey de Navarra (Sancho VI “el Sabio”) Pasaia quedó dividida entre Donostia/San Sebastián en 1180 (hoy Pasai San Pedro) y Hondarribia en 1207 (Pasai Donibane).

También se preparan infraestructuras para la llamada Ruta de Flandes, en la el puerto de Pasaia jugaba un importante papel al comunicar los excedentes de lana de la submeseta norte y el valle del Ebro con los mercados manufactureros de Europa, y posteriormente, ya en el siglo XVI, comenzó el interés de la pesca del bacalao para lo que se desplazaban hasta Islandia y Terranova. Junto con la pesca de la ballena, fue la industria más productiva hasta el siglo XVIII.

«Pasaia ha sido un punto importante en la Ruta de Flandes comunicando la submeseta del norte y el valle del Ebro con Europa»

Pasaia fue un puerto muy importante por la construcción naval. Muchos de los barcos que luego partieron hacia América se construyeron aquí. El entorno fue determinante para la construcción naval pues proveía de materias primas al puerto (madera, ferrerías…).En el siglo XVI hay pocos puertos preparados para las grandes travesías, menos los Pasaitarras, que eran especialistas en la construcción, materias primas y navegantes.

En los SS. XVIII y XIX la actividad portuaria estaba centrada en la Real Cía. Guipuzkoana de Caracas y más tarde, en la Real Cía. de Filipinas y la Real Cía. Asturiana de Minas.